lunes, 20 de agosto de 2012



                    Salamina patrimonial y emblemática
       

Por: Gonzalo Duque


A continuación, unas ideas para el norte caldense, centradas en las posibilidades de desarrollo de Salamina, precioso municipio de 1825 fundado en tierra de Carrapas y Pícaras, monumento nacional desde 1982, urgido de acciones estratégicas para un desarrollo agropecuario y turístico que aprovechen sus notables atributos naturales y culturales, a partir de propuestas de interés que alcanzan poblaciones históricamente ligadas a la ruta sur de la Colonización antioqueña, como son Abejorral (1805), Aguadas (1808) y Neira (1842), por estar dotadas de condiciones de similar interés por el valor intrínseco del bahareque como arquitectura vernácula.

Para subrayar la importancia patrimonial del poblado y su rol en el escenario del Paisaje Cultural Cafetero, esta anécdota: en 1995, ante el entonces alcalde electo de Salamina Luis Guillermo Velásquez, François Widemann del CNRS de Francia y Luis Gonzalo Valencia del Ministerio de la Cultura de Francia, acompañados de un grupo de profesores de la UN, propusieron acometer el proyecto de la declaratoria de Salamina como Patrimonio Arquitectónico de la Humanidad, acordando tareas que desafortunadamente no lograron su cometido.
Hoy día, al prospectar el desarrollo regional se pueden señalar ventajas comparativas para la “ciudad luz” de Caldas, como son: el espíritu laborioso de su pacífica población; el potencial de su monumental arquitectura a juicio de la UNESCO; los impactos de conectividad esperados de las Autopistas de la Montaña; el desarrollo de La Felisa con el Ferrocarril de Occidente y la hidroeléctrica Encimadas-Cañaveral; el aprovechamiento de las fértiles tierras cordilleranas; la creciente conectividad de la Transversal de Caldas; los beneficios del clúster cafetero extendidos a la economía rural en la caña panelera; y el impacto de Aerocafé con pista de 3.600 m sobre el Paisaje Cultural Cafetero.

En cuanto a San Félix, la problemática de esta ecorregión con enorme potencial ambiental y agropecuario, empieza por su aislamiento, pasa por la inseguridad ya superada y cierra en las erradas políticas agropecuarias, temas que obligan a implementar acciones en el marco del nuevo ordenamiento territorial de Caldas y del plan departamental de Ciencia y Tecnología, dado que la alta productividad de las altas tierras de la cordillera Central, comparable a la del altiplano Cundiboyacense y la región Túquerres-Ipiales, la hace una de las zonas agrícolas más ricas de Colombia, cuyo aprovechamiento obliga a trazar políticas de ciencia y tecnología para combinar el conocimiento con los otros factores de producción.

Ahora, mientras en el entorno de las capitales cafeteras el escenario se ha rur-urbanizado, Salamina conserva su arquitectura a pesar de su precaria economía rural, gracias al efecto redistributivo del ingreso dada la pequeña propiedad de la tierra, la que complementaría mejor los beneficios si a nivel local recibe el apoyo gremial de los cafeteros y del Estado para hacer competitivas las anteriores ventajas. De lograrse, el Comité Municipal de Cafeteros propendería al tiempo, por un modelo de caficultura diversificado y más amigable con el medio ambiente.

Si Caldas desea aprovechar mejor la declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero, debe empezar por Salamina dada su condición de bisagra como articulador de territorios y poblados con historia y etnias, empezando por el desarrollo del bioturismo a partir de estrategias como las “vías lentas”: desde allí se accede al alto occidente, tierra de resguardos y negritudes con potencial minero y opciones agropecuarias en pan coger y caña panelera; por el sur y el norte, parten rutas del bahareque de la colonización hacia Neira o Aguadas y Abejorral; y al oriente sobre la cordillera, desde Letras y Romeral hasta San Félix, Encimadas y Sonsón, ofrece los paisajes de páramo con sus íconos en el cóndor, el pasillo, la ruana de Marulanda, la palma de cera y el sombrero aguadeño.

Evidentemente, la transversal de Caldas y la vía al norte, sin la perversidad de peajes como el de Neira y La Cabaña que solo contribuyen a menguar los precarios ingresos de las comunidades campesinas vecinas a Manizales, juegan un papel fundamental para implementar la oferta de bienes culturales y servicios ambientales, donde la suerte de los poblados dependerá del papel del transporte rural como medio esencial para resolver la pobreza, y de la preservación de ese legado arquitectónico que alcanza su mayor expresión en Salamina.

Si la maravillosa aldea es un hito por los inmemoriales continuos urbanos, entonces deberá fortalecerse la escuela de artesanos del bahareque de Salamina, para que se perpetúe ese patrimonio asociado a una tecnología “temblorera” de guadua, limos y cagajón, amenazada por las termitas en expansión por el calentamiento global: ella como los guaduales, la biodiversidad, los bosques y las prácticas agroforestales y silvopastoriles, resultan tan fundamentales para la adaptación al cambio climático, como lo es Aerocafé con pista larga para el Paisaje Cultural Cafetero, o la ciencia y la tecnología para resolver la brecha de productividad de las comunidades rurales.

viernes, 17 de agosto de 2012

















Acuarelas - Galeria

Autor: Luis Fernando Rodriguez Garcia
Técnica: acuarela sobre papel
Temas: originales
Tamaño: 30 x 40 cms.
Informes: calle 4 nro 5 - 39 en Salamina (Caldas)

miércoles, 15 de agosto de 2012



Empleo de emergencia para 168 personas en el norte de Caldas

La encargada de dar cumplimiento al programa Gestión Empleo de Emergencia, que viene del Departamento de la Prosperidad Social del Ministerio de la Protección Social, en Caldas y algunos municipios del Valle, es la Universidad de Manizales. En la zona norte del departamento de Caldas, se viene ejecutando en los municipios de Neira, Filadelfia, Aránzazu, Salamina, Pacora y Aguadas. Para los damnificados por la ola invernal de 2010 y 2011. Para un total de 168 nuevos empleos temporales.

Programa

El programa vincula a estas personas con un empleo estable con contrato durante 6 meses,  donde se les paga medio salario mínimo, con una jornada de trabajo de 7:00 de la mañana a las 12:00 meridiano. Además se les reconoce todo lo la seguridad social y prestaciones sociales. Están encargadas de trabajar en las vías secundarias y terciarias de los municipios, en labores de rocería, limpieza de cunetas, transversales y obras, entre otras.

Vinculaciones

Según el supervisor del programa, Cristian Felipe Pareja, la relación de personal por municipio es la siguiente: en Salamina 100 , Pacora una, Aránzazu 20, Filadelfia 16, Neira 23 y Aguadas 8 personas. En Salamina la gestión para la inscripción al programa, fue ejecutada por la Alcaldía Municipal y funcionarios de la Red Unidos.
“Son individuos mayores de 18 años. No son profesionales en las actividades que desempeñan y nunca habían cogido una herramienta. Están aprendiendo y haciendo las cosas bien”, dijo el supervisor del programa.
El pago es mensual y se hace a través de tarjeta, de acuerdo a los días que laboran. Cuando termine el contrato les llega su correspondiente liquidación.

viernes, 10 de agosto de 2012


                                              El blanqueado o la dulzura de la caña

Bajo el fuerte sol del mediodía, Jorge Eliécer Soto, de 64 años, en un cobertizo cubierto con hojas de zinc y parado en guaduas, en su finca La Peña. Coge unos pedazos de leña y se los mete al pequeño horno que tiene allí a un lado de la cocina, cerca a la vía que de Salamina lleva a La Merced. La miel de caña espesa y traslucida con el fuego brilla y burbujea. Solo él conoce el secreto y sabe cuando esta a punto. Mira y sonríe, seca un poco el sudor de su frente, se levanta un poco el sombrero de paja y con mano firme la derrama con rapidez sobre una reluciente plancha de cemento. La miel delgada y transparente ahora es del color del vino. La deja reposar un poco y luego aun caliente comienza a recogerla. Se acerca a una horqueta de madera montada sobre una guadua y la comienza a estirarla con movimientos rítmicos y seguros. Ella dócil se deja moldear y lento cambia de color. En un momento es oro derretido que destila dulzura. Ese jugo de caña, bajo las manos sabias se convierte en  delicioso blanqueado.

Su vida

De este producto vive hace 4 años, además de darle satisfacción su elaboración, le proporciona el sustento para él y su esposa. Una mujer morena,  sencilla y diligente, que le ha ayudado en todo hace 42 años. Le dio cuatro hijos, dos de ellos dedicados a la agricultura, uno a la construcción y una hija ya casada.
“A pesar de tanta pobreza he vivido feliz”, dijo Jorge Eliécer y es que su vida no es fácil. Nació en Pacora. Siendo aun niño sus padres lo trajeron a vivir a Salamina. El terreno donde tiene su casa es una roca, de ahí el nombre de su finca. Se lo regalo su padre.
Cuenta que se iba para las fincas con su esposa a trabajar como agregado durante dos o tres años, recogía unos pesos, volvía a su finca y hacia una pieza, luego de 6 meses de trabajo se iba de nuevo y así durante 20 años, hasta que la terminó de construir. Sus primeros dos hijos vivieron de aquí para allá, pero a los dos últimos les toco vivir en la finca La Peña. Casa que hoy se encuentra en malas condiciones y según sus palabras “se esta cayendo a pedacitos y no tiene como arreglarla”, aunque entre sus planes esta el desbaratarla y levantar una nueva. Hace cerca de cinco meses vino su hija a visitarlos, cerca de la media noche, la despertó un fuerte remesón. Ella pensó que era un temblor, pero su padre le explicó que era el caballete de la casa que estaba podrido. Al otro día madrugó y le dijo que “estar allí era un peligro” y se marchó. La finca tiene dos hectáreas y esta sembrada de caña en su totalidad. Además tiene unas cuantas gallinas; dos perros, uno de ellos blanco, pequeño y bullicioso y una mula grande que le ayuda con la carga. La vivienda en la parte de atrás da sobre el río Chamberi, que a la distancia se dirige rumoroso hacia un horizonte desdibujado en azul, bajo el sol esplendoroso y agobiante de las dos de la tarde. Una chambrana pintada de rojo la separa del patio. Hay matas de geranio colgadas en macetas desde el techo y una pequeña jaula de alambre llena de pájaros y en el extremo de la casa, una pequeña cocina con fogón de leña y unos cuantos trastos de aluminio.

El trapiche

Antes trabajaba hasta los domingos, pero hace un poco más de cuatro años, comenzó a montar el trapiche panelero. “Pero sufrí mucho”, dijo. Tiene seis fondos, una maquina para moler, el motor. Dice que aun le faltan cosas para que todo quede como debe ser, pero que no es por gusto, sino porque no tiene con que hacerlo. Aun así debe continuar trabajando y producir.
De cada cosecha hace tres o cuatro moliendas cada seis meses. Por temporada puede llegar a producir hasta 25 pacas de panela, para vender cada una a 33 mil pesos, dependiendo del momento y de los precios en el mercado. Durante el año además tiene que recoger dinero para pagar una deuda al banco, que le prestó para arreglar el horno del trapiche. “Uno por pagar una deuda se somete a pasar hambre”, dijo.

Los blanqueados

Cuando comenzó a hacer el montaje panelero, se le ocurrió la idea de producir blanqueados. Le comento a su padre, quien le dijo: “Mijo, a quien le va a vender eso”. Sin embargo no se desanimo y compro un canasto grande que tuvo durante un tiempo guardado en el zarzo de su casa.
Desde entonces no corta parte la cosecha. De la que cada semana muele un poco. Hace los blanqueados los miércoles, viernes y sábados. Su mujer le ayuda. En ocasiones hasta 50 unidades, que vende a 200 pesos y paquetes de a cinco unidades a mil pesos. Cuando hay partidos de futbol en el estadio Manuel S. Gómez de la localidad, coge su canasta y se a  vender su producto.
 Como solo depende de la caña, a veces la situación económica se torna difícil. Es aquí cuando lleva los blanqueados a Coomersa, una cooperativa que agremia a paneleros y agricultores de la región. “Yo tiro medidas a ver que puedo traer, entonces allá me fían el mercado y yo sigo pagando”, dijo.
Los trapiches comunitarios
“Muy bueno lo de los trapiches comunitarios. Hay tanto pobre que no tiene donde moler y ahí se recogen todos”, dijo y luego agrega “yo he oído decir que el gobierno no va a ayudar a los trapiches individuales. Nosotros también tenemos muchas necesidades. La estancia esta mas o menos bien, pero para beneficiar la panela estamos muy atrás”, precisa que en su trapiche hace falta el cuarto de moldeo, cerrar la enramada, instalar servicios y agua corriente. Que hasta ahora no le han prohibido sacar panela, pero que si le han insistido mucho y hasta regaños se ha ganado, por lo de la higiene en la producción. Él se preocupa mucho y coloca todo de su parte para mejorar y así ir acabando con la forma machetera con la cual se trabajaba antes.

Necesidades

Solicita de parte del gobierno una ayuda, ya que lo que necesita es plata. Y precisa: “somos muchos en esta situación, se trabaja a la brava y con necesidades”. Se sube un poco el sombrero, sale al patio y señala a la distancia, sobre el cañón del río Chamberi, extenso y caluroso, y explica “todo eso que se ve esta sembrado de caña y muchas de esas fincas son de mis familiares”, luego voltea y dijo: “es muy bueno sacar uno su propia panela. No creo que nos vayan a atacar por los trapiches”.

jueves, 9 de agosto de 2012



                                                    Puente con daños en San Félix

Desde hace aproximadamente 4 meses y debido al último invierno, uno de los puentes situado sobre la carrera 5,  a una cuadra de la plaza de Bolívar, en el corregimiento de San Félix (Salamina), sufrió daños en sus cimientos. Por lo que de manera preventiva  fue cerrado el tránsito para vehículos por esta vía, que es la principal. Sobre las aguas que corren por estas cañadas, Rigoberto Rincón, de 58 años, quien vive allí, dijo: “Porqué no recogen las aguas negras de las quebradas, esas son las que están infectando el pueblo”.

martes, 7 de agosto de 2012



                         Se graduaron 125 estudiantes en la vereda El Tigre de Salamina

Fueron graduadas 125 estudiantes de las veredas La Divisa, La Frisolera y El Tigre de Salamina, la semana pasada, en acto efectuado en la Institución Educativa Luis Felipe Gutiérrez. De las cuales 93 obtuvieron el titulo de Emprendedor en establecimiento, manejo y comercialización de especies menores, otorgado por el Sena, con una duración de 240 horas y 23 como Auxiliar en producción limpia de café con principios de BPA, otorgado por el Sena, La Federación Nacional de Cafeteros y la Fundación Manuel Mejía.

Proyectos productivos

Diana Patricia Álzate de la vereda La Divisa, una de las graduadas, dijo estar muy agradecida por la capacitación. Destacó esta como de importancia para su vida y el manejo de la finca, en todo lo relacionado con la administración técnica del café.
La realización del proyecto en las veredas de Salamina, fue posible al convenio efectuado entre el Sena y la Alcaldía de Salamina, con el propósito de establecer proyectos sobre unidades productivas. “En este caso nos enfocamos en pollos de engorde. El Sena orientó la parte técnica, normatividad y comercialización; para que ellos tengan unos ingresos adicionales al café. La Alcaldía se vinculo con los pollos y un programa de Seguridad Alimentaria”, dijo el instructor del Sena, Jorge Adrian Betancur.
Agregó el Instructor que la Secretaria de Agricultura de Caldas, viene a apoyar un proyecto de piscicultura y el Sena otro relacionado con la transformación de la carne de pollo. Ya que se espera poder montar una planta de sacrificio de especies menores en esta región.
 “El programa nos beneficia, pues no tenemos facilidades para trabajar. Podemos tener una microempresa de pollos en la casa y es un proyecto a largo plazo”, dijo Sandra Patricia López, otra de las favorecidas.
La técnica agropecuaria de la Umata, María Rubiela Usma Ceballos, de este municipio, destacó la importancia de la capacitación para el sector rural y agradeció la colaboración y participación de las entidades comprometidas con la iniciativa.

lunes, 6 de agosto de 2012



                               Rechazan instalación de medidores de agua en San Félix

El pasado domingo en horas de la tarde se realizó una marcha pacífica con 14 personas, para exigir que no se coloquen medidores de agua en el corregimiento de San Félix. La cual inició desde la salida a Salamina, continúo por la carrera quinta, hasta llegar a la plaza de Bolívar. Luego se reunieron con otros habitantes de la localidad en el Bar Ganadero, citados minutos antes a una reunión, por la alcaldesa, Olga Constanza Duque Chica, a través de los altavoces del templo del corregimiento.
La iniciativa de la no instalación de medidores en el corregimiento,  fue apoyada con la firma de 188 ciudadanos de San Félix. “La gente le tiene miedo a los medidores. Ese es el problema. Están aterrados y dicen que como van a tener que pagarla, si estamos rodeados de agua”, dijo una de los organizadores de la protesta, Dielver Osorio Marín, quien vive en San Félix hace tres años.

Otro concepto


Precisa el técnico administrativo del Centro de Salud de San Félix, Luis Gonzalo Quintero, que desde hace muchos años se ha venido pidiendo que el agua sea tratada. Lo que ha sido imposible por diferentes circunstancias. “Todas las muestras que se envían para análisis a La Territorial de Salud de Caldas, dan como resultado no apta para el consumo humano”, dijo y explica que el agua viene causando enfermedades entre la población como gastroenteritis y hongos. Y espera que las autoridades entreguen agua en óptimas condiciones.

El proyecto

 La alcaldesa de Salamina, Olga Constanza Duque Chica, dijo: “Para este corregimiento de Salamina, estamos gestionando la planta de tratamiento y mejoramiento de las redes. Veo que se malinterpreto o de pronto hay un sinsabor respecto a esto. Si queremos avanzar y salir adelante, donde sabemos que tenemos microempresas, queseras, industrias y empresas de lácteos, debemos pensar en esta infraestructura”.
Luego la Alcaldesa explicó que con la ayuda del secretario de vivienda del departamento de Caldas, Héctor Mario Osorio, se gestiona un proyecto por $ mil 400 millones, para atender estas necesidades, el que ha tenido importantes resultados. También dijo que en su momento se van a instalar unos medidores, porque hay unos gastos de funcionamiento que pagar. Que los administradores van a ser sus propios habitantes a través de una junta, reduciendo así las tarifas.

Los usuarios

Rigoberto Rincón, 58 años
Nosotros no queremos que coloquen medidores aquí en San Félix. Pedimos una tarifa fija. Porqué no recogen  las aguas negras de las quebradas que pasan por el pueblo, esas son las que están infectando.


José Rufino Realve, 59 años
La región es muy rica. El pueblo es muy pobre y vivimos de un jornal. Unos tienen con qué pagar y otros no.

Juan Diego Ríos, 33 años
El corregimiento es pobre y no entra nada. Esta abandonado por punta y punta. Acá no hay opciones de trabajo, por ninguna parte. Por eso vamos a marchar hoy a ver a qué acuerdo se llega con las otras personas.

Elizabeth Rincón, 54 años
No es debido lo que van a hacer colocándonos contador de agua. No la regalaron hace muchos años. Necesitamos el agua. Aquí hubo una reunión y allá hablaron por todo el mundo, tal vez pensando que la gente no podía opinar nada.

Juan Bautista Ruiz, 59 años
Por el momento le pagamos a la Corregiduria  mil cuatrocientos pesos ($ 1.400) por el agua. Yo trabajo por un jornal, voleando azadón en una finca. Aquí no viven ricos. De las plantas no me beneficio. Debemos seguir pagando como estamos. El dueño del agua se la dio al pueblo.

Gabriel Burgos, 86 años
Si pueden meter la tubería, pero que nos dejen conforme estábamos. Aquí no más vemos salir los camiones con ganado, leche, queso y el pobre no consigue trabajo de ninguna forma. Se benefician los que tienen trabajo y los otros que van a hacer.

Claudia Belcy Sepúlveda, 32 años
En mi casa mi esposo gana un jornal para sostener a cuatro mujeres. Si se paga el agua no podemos comer. Dicen que el agua viene contaminada. Aquí nadie se ha muerto por eso. Estoy de acuerdo con la marcha, para que no pongan medidores de agua.

Diocelina Marín. No recuerda la edad.
Mi esposo no puede trabajar. Si el hijo nos paga las facturas, no nos puede dar para el mercadito. Eso no se va a poder. A mi esposo le dan una ayudita, que alcanza para muy poco. La situación está muy dura.

La junta

Hace cerca de 20 días la Secretaria de Vivienda de Caldas y la Alcaldía de Salamina, convocaron a una reunión en el teatro de la I.E. san Félix, a la cual asistieron cerca de 70 personas. Entre los asistentes y al final del acto, se nombró la Asociación de Usuarios Colectivos “Aguas el Paraíso”, con el propósito de administrar el acueducto del corregimiento. Quedó como presidente Javer Pinilla, quien además es el representante legal de Multilacteos San Félix.
“Estamos enseñados a malgastar el agua. Las conducciones tienen goteos y fugas constantes. Debemos pagar por lo que gastamos. La calidad del agua implica unos costos, que en este caso serian mínimos”, dijo.
Agregó que se podría estratificar el pago por el consumo del agua y pedir a la Administración Municipal de Salamina, que subsidiara a la clase menos favorecida del corregimiento”.
Refiriéndose a la situación de las empresas de lácteos que operan en el corregimiento, precisó: “la mayor dificultad es el no tener agua potable”. Esta es una de las debilidades que tienen ante las autoridades competentes, como el Invima y La Territorial de Salud de Caldas, sobre lo que dijo: “Si no cumplimos con los parámetros exigidos por ley, tenemos que cerrar. Estamos creando cerca de 45 empleos, entre directos e indirectos e incentivando el sector ganadero”.